CROACIA LE PUSO SABOR AMARGO A ‘CAFETEROS’ COLOMBIANOS
Delantero colombiano Luis Diaz (Der. #7) disputa pelota con el jugador croata (#25 Izq.)Martin Erlic, durante el partido amistoso celebrado en el Camping World Stadium en Orlando, Florida. Croacia derroto a Colombia 2–1. Marzo 26, 2026. Foto/Rafael Crisostomo–FullDeportesUSA.
Por Rafael Crisóstomo/ FullDeportesUSA
ORLANDO, Florida.– Qué duda cabe, el fútbol no es sencillamente un deporte como cualquier otro, es SENTIMIENTO PURO!!! Y lo demostraron anoche, esas más de 40,000 bulliciosas almas colombianas que atiborraron las graderías del moderno Camping World Stadium en la ciudad de Orlando, en Florida, y, aunque su selección ‘cafetalera’ sucumbió en partido amistoso a la fuerte selección de Croacia, por 2-1, jamás silenciaron sus cánticos. Fue una fiesta real futbolera para el reencuentro con su querido país.

Hasta allí todo sabrosamente bien. Pero los 90 minutos de fútbol en sí, por lo menos a nosotros, Colombia dejó un sabor amargo —y no necesariamente de café colombiano—, fue algo mucho más. Decepcionante porque llegaba con una buena racha positiva de partidos sin perder, para ser precisos, cinco triunfos y cuatro empates.

Puso desde el inicio a la mayoría de sus titulares de vitrina. Con su estelar jugador Luis Díaz que está pasando por el mejor de sus momentos como goleador en su equipo, el Bayern de Múnich de la Bundesliga alemana y como goleador de la Champions europea.
Díaz fue el ÚNICO jugador que logró generar por su banda izquierda jugadas que PUDIERON haber terminado en el fondo de las redes croatas. Sabemos que en el fútbol no existe el “SE PUDO” y eso dejó Colombia en la cancha.

Salieron a entrenar, su medio campo soso, con James Rodríguez sin aportar ni panorama ni visión para buscar el vacío, filtrando pelotas a quién sabe dónde. Se cansaron de rotar la pelota. Por la banda derecha fueron incapaces de generar absolutamente nada. Defensivamente ni se diga, Croacia les pudo hacer muchos más goles, la verdad, lo salvaron los palos.
Su portero, Vargas, barajó varias etiquetas de gol que dispararon a quema ropa y sus centrales regalaron espacios que pudieron resultar mortales. Hicieron como 7 cambios ya que se trataba de un amistoso y no cambió el panorama.

Croacia, por su lado, fue fiel a su ADN: pausado, circuló y controló. Y en ese ajedrez, la figura de Luka Modrić, cuando salió al campo en segundo tiempo, se adueñó del partido manejando el compás a su antojo. Marcó el ritmo, administró con esa clase y los la elegancia que lo caracteriza a quien sabe leer al rival, apareciendo siempre en la jugada en ese segundo antes que el resto.
Llegó con todos los honores de ser una selección de buen trajinar mundialista como finalista en los mundiales de Qatar y Rusia. Plantó esquema pragmático, pelota al ras o arriba pero con lo justo, un juego veloz, rápido para el cambio de bandas y para agilizar la cancha abriendo por los laterales. Fueron incansables y dos errores novatos de Colomba les bastaron para hacerse de la victoria.

A los seis minutos, Vuskovic marcó con un remate de media distancia que desvió contra su arco el zaguero Jhon Lucumí. Y a los 42, el arquero Camilo Vargas falló en un saque de esquina y permitió un cabezazo de Matanovic. Colombia sorprendió al abrir el marcador a los dos minutos con un disparo de Jhon Arias.
En fin, el Mundial está a la vuelta de la esquina, a solo dos meses y medio. Recordemos que el equipo cafetero, en la Copa del Mundo 2026, está en el Grupo K con cierta ventaja de clasificar sin complicaciones donde el rival más fuerte es Portugal, mientras que Uzbekistán y el ganador de la repesca entre Congo, Jamaica y Nueva Caledonia no deberán ser selecciones complicadas.
Eso si, el partido dejó dos cosas claras a cada equipo. Croacia se hizo de la victoria no solo con el concepto de que competir al máximo nivel no es solo ganar, sino saber sostener una idea. Por su lado, Colombia no puede de ninguna manera ser DEPENDIENTE de un solo jugador brillante como lo es el fenomenal barranquillero Luis Díaz.



