BRAZIL SE REENCONTRÓ CON SU “ADN” PARA DERROTAR A UNA DIFICIL CROACIA
Vinicio Cerezo Jr. (Izq.) se escapa de su marcador croata, Josip Stanisic (Der. #2) luego de dejar "sembrados" a tres jugadores croatas, durante el partido amistoso jugado en el Camping World Stadium de la ciudad de Orlando, Florida. Foto/ Rafael Crisostomo/FullDeportesUSA.
Por Rafael Crisóstomo/FullDeportesUSA
Orlando, Florida.– La selección brasileña –Verdemarelha–, con una asistencia de VinIcius Jr y un penalti forzado por Endrick, salió a la cancha para demostrar que se está reencontrando con su ADN futbolístico y dio con su rival de turno, Croacia, un realmente PARTIDAZO amistoso con buena cuota de calidad, emoción y , lo más importante, buen fútbol.
La “Torcida Canarinha” que atiborró el Camping World Stadium en la ciudad de Orlando salió más que satisfecha porque Brasil demostró que está retomando “lo suyo” para llegar en la mejor forma a la Copa Mundial 2026 que esta a a la vuelta de la esquina.
Fue un 3-1 contundente, sólido, aún cuando Croacia lo mantuvo a raya y no pudo evolucionar desde atrás con ideas claras y creativas cuando llegaba sobre las 18 brasileñas. Contando además que Croacia tuvo un sólido cancerbero, el portero Dominik Livakovic que quitó muchas etiquetas de gol a los brasileños.
El equipo de Carlo “Carlinho” Ancelotti llegaba a Orlando un tanto venido a menos por no contar con hombres claves, como Raphinha y Wesley lesionados, pero mostró su buen “TOQUE” pese al revés de su derrota la semana pasada ante la hoy por hoy arrasadora Francia por 2-1, aunque su juego, qué duda cabe, mostró muchos vacíos sin definición. Lo destacable fue la determinación a la hora de ir a buscar la pelota para contener cualquier iniciativa de Croacia.

Se vio una dura batalla para apoderarse del medio sector donde destacó el talentoso e histórico mediocampista de avanzada, Luka Modric, siempre bien parado ahogaba todo intento de la Canarinha para evolucionar.
Llegó lo que tenía que llegar, Vini Jr., perfilado por izquierda le metió un baile a su marcador para soltar rasante un pase a Danilo Santos que anotó con disparo furibundo y sin problemas el primer tanto en el tiempo de descuento de los primeros 45 minutos.
La Canarinha bajó las revoluciones en la segunda mitad y Croacia los copó sobre su cancha para conseguir la paridad por intermedio de Lovro Majer a los 84. Ancelloti hizo una movida de ajedrez y puso a Endrick para darle velocidad a la ofensiva brasileña y en escapada sobre la zona roja croata consiguió un penal en medio de una pared “canarinha” dejando que Igor Thiago facturara el penal cuatro minutos después.

Ya en el suspiro final del partido Gabriel Martinelli, que había entrado en sustitución de Vini Jr., puso la cifra final a los 92’ en un letal fulminante.
LAS COSAS CLARAS Y EN SU SITIO
En su décimo partido al frente de Brasil, el ex entrenador del Real Madrid introdujo seis cambios en el once con respecto al partido con Francia.
Empezaron mejor los croatas, que venían de ganar a Colombia (2-1), y Brasil entró a la cancha con cierta parsimonia como midiendo a su complicado rival y recién a los 18 sacó a relucir su ADN tradicional en el Camping World Stadium.

Les costó sacudirse de su parsimonia a los dirigidos por Ancelotti, su capitán Casimiro imponía jerarquía moviéndoselo un tanto más arriba de su habitual posición, de esta manera agilizó la zona creativa brasileña. Croacia planteó un juego defensivo súper cerrado con cinco defensas, que achicaron espacios para la definición brasileña, juntaron las líneas y ahogaron el juego de los sudamericanos.
Por el lado croata, Luka Modrić volvió a demostrar por qué es el cerebro de Croacia. Con su habitual elegancia, manejó los tiempos del partido y distribuyó con criterio, intentando sostener a su equipo en los momentos más complejos. Sin embargo, pese a su claridad, el equipo europeo careció de profundidad en el último tercio ya que Modric fue reemplazado, lo que evidenció que el factor DEPENDIENTE MODRICK será su talón de Aquiles de los Croatas para este Mundial.
La Verdeamarela empezó a carburar solo a partir de un error en la salida de Modric, una recuperación de Vinícius y un disparo a quemarropa de Danilo dos Santos que Livakovic salvó en gran atajada.
El arquero del Dinamo Zagreb allí creció, barajó otros dos remates con etiquetas de gol por parte de Cunha y João Pedro.

GOLAZO CON FIRMA DE ‘JOGO BONITO’
No podía ser de otra manera. Vinícius Jr. Fiel a su característica de juego en su equipo el Real Madrid, se perfiló a velocidad por pegado al franco izquierdo se filtró con amagues hacia el área, dejó sembrados a tres marcadores –a ritmo de ‘zamba brasileña’ –, y, de nuevo, encontró a Danilo dos Santos. En esta ocasión, el centrocampista del Botafogo fusiló sin pestañear. Espectáculo de locura total en las graderías a Full de “TORCEDORES” de fiebre Amarelha.
En el segundo tiempo, Croacia salió a no dar concesiones. Su más inquietante jugador en la ofensiva, Perisic, se dio a fondo para tratar de abrir el túnel del área brasileña teniendo como acompañantes a Sucic y Nikola Moro, pero no les alcanzó ya que la sólida defensa verdeamarelha no perdonó ningún espacio suelto con un Marquinhos que se multiplicaba ante cualquier intento o idea de ataque croata.
El estratega brasileño, ‘Carlinho” Ancelotti se la jugó con su gavilla juvenil metiendo al gramado a Endrick y Rayan con que Brasil subió la velocidad de su contrataque. Y allí vino la estocada por parte de Endrick, forzó un penal porque de otra manera escapaba y después en otra magnífica de su marca cedió para que Gabriel Martinelli defina sin problemas.
Creemos que Ancelotti ya tiene sus “Muchachos Mundialistas” y se espera que sus lesionados lleguen a su mejor forma. Le queda aún la interrogante de si llamará al ídolo brasileño. Los torcedores de la VerdeAmarelha los vimos reclamar desde las tribunas con alusivos carteles. Se la dejamos esa carta caliente a un estratega de calidad como lo es Ancelotti que ha demostrado frente a Croacia que Brasil sigue siendo candidato serio cuando logra equilibrio entre talento y orden.



