BRASIL CON MÁS PENA QUE GLORIA
El grupo de ataque de Brasil. Foto/ FIFA Media Center
Por Rafael Crisóstomo/ Staff FullDeportes USA
Con una alarmante y pobrísima actuación del otrora brillante selección del fútbol mundial, Brasil derrotó 3-0 a un modesto Haití.
Cierto es que sumó tres puntos importantes en su camino mundialista, pero el resultado final no debe ocultar una realidad cruda: vimos a un Brasil fantasmal de lo brillante que fue en toda su historia mundialista en la que incluso es PENTACAMPEÓN.
La actuación de anoche frente a Haití de la Verdeamarela estuvo realmente pobre y muy lejos del nivel que se espera de una selección pentacampeona del mundo. Durante muchos pasajes del encuentro, Brasil mostró falta de TODO, ofensiva, intensidad, creatividad y contundencia.
Haití llegaba como una escuadra sin mucho favoritismo, se presagiaba que iba a ser presa fácil y ser dominado desde el primer minuto. Pero el conjunto brasileño mostró un espejismo de su fútbol, sin ningún jugador que se capaz de proponer siquiera algo de su ‘jogo bonito’.
Fue un verdadero desastre en todo orden, lento en la evolución de estrategias, sin recursos ni ideas para romper el orden defensivo haitiano. Totalmente impreciso en los pases y con una ofensiva sin chispa de buen fútbol.
El panorama general de Brasil es crítico por la falta de liderazgo dentro del campo. Brasil logró una magra victoria más por los defectos de Haití que por sus propias virtudes. El marcador, 3-0, suena a mucho ya que no fue un dominio aplastante. Incluso Haití en algunos pasajes del partido mostró mejor desempeño colectivo que una verdeamarelha desconectada.
Brasil parece no haber encontrado la fórmula para haber llegado a un mundial, donde los detalles hacen la diferencia, su actuación frente a Haití deja al descubierto un serio problema de falta de futbol y jerarquía.
Brasil mostró que no es en absoluto un candidato al título, o en todo caso si pretende aspirar a levantar la copa, deberá corregir rápidamente sus serios problemas en todas sus líneas. Ante Haití ganó en resultado, pero en brillantez perdió… Y MUCHO!






